Thursday, September 1, 2011

Describiendo con los 5 sentidos

En un lugar en donde la tecnología y lo antiguo se combinan, en donde si vas caminando y ves una persona vestida con un kimono y a otra con un traje es normal, en donde si vas a un restaurant viejo y la puerta se te abre solo a causa de la tecnología, bueno, ese es Japón. Mientras que los adolescentes disfrutan su fin de semana en Harajuku, una estación encontrada al suroeste de Tokio, con sus cafeterías en la calle expulsando el olor exquisito del café listas para vender, con sus distintos puestos de nieves que tienen diseños locos y que son ideales para los hippies. Y mientras más caminas mas encuentras y todo en la calle de Takeshita. Más adelante, también en esta calle, puedes encontrar las tiendas más extrañas y con los nombre más extraños, como “ciudad del rap” y “ejercito del pulpo”, en donde encuentras también ropa extraña. Entretanto si continuas caminando puedes ver a los adolescentes con ropa de moda muy interesantes, que no puedo describir con palabras, como la foto de la derecha. Si regresas a la estación y te adentras al gran parque Yoyogi, puedes ver a los hippies japonés cantando y bailando, esta comunidad hippie no es muy aceptada por la sociedad, mas sin embargo ellos son felices al máximo y hacen sus conciertos al estilo Woodstock pero con menos gente. Y si caminas más adelante, entras a el área en donde se encuentra Shibuya, que es una de las estaciones más importantes de Tokio, es como la “central station” de nueva york. Al estar enfrente de la estación te encuentras con el famoso Hachiko, solo que este es una estatua de color bronce haciéndole homenaje al perro que espero fielmente a su dueño durante varios años todos los días. Allí mismo a 5 metros esta un puesto de hot-dogs que ummmm, vende unos hot-dogs muy deliciosos, que con solo olerlos se me derrite la boca, casi como los de 1 dólar que venden en nueva york. Sigo caminado, miro hacia arriba y veo un edifio de cristal con una pantalla enorme, en donde pasan comerciales. Debajo de la pantalla, a través de los cristales se alcanza a ver un Starbucks lleno de gente. Y si me quedo en donde estoy, puedo ver cómo y escuchar a toda la gente que pasa caminando desde las 4 esquinas, todos caminan sin darse cuenta de que sucede alrededor, con un rumbo fijo, son como si estuvieran programados para ir a un lugar, directamente. La vida japonesa es muy rara, mas sin embargo vivir esa experiencia es maravilloso.

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